viernes 10 de junio de 2011
lunes 11 de abril de 2011
sábado 28 de agosto de 2010
Sentir
¿Por qué ideas? ¿Para qué? La idea es un amante vestido.
¿De qué sirve, para qué, un amante vestido?
¿De qué sirve, para qué, un amante vestido?
sábado 14 de agosto de 2010
jueves 29 de julio de 2010
Youth! Youth! There is nothing in the world but youth! o El primer signo de ancianidad es añorar la juventud
Son las 12. Hoy cumplo 22. Fuck!
No sé si será por el asunto de cumplir años o sólo coincidencia, pero ver The runaways ayer me puso como nostálgica. De repente me da esto, una especie de añoranza por la adolescencia que siempre quise y no tuve, la que tuve queriéndola, la que tuve sin querer y la que aún quiero tener. No me quejo. Mentira. Me quejo porque hay cosas que viví y que ojalá no hubiera vivido, ojalá, porque hubieran dejado espacio para otras que ahora ya nunca van a poder ser. Y otras que deberían haber durado más. Debería cumplir 17 otra vez.
Lo que pasa es que lo-que-pasa-es-que es mi frase cliché, y que cuando escribo siempre termino llegando al mismo tonito entre intelectualoide y cantor que, parece, es el tonito de la voz que tengo adentro. Del ruiseñor ese. Fin del paréntesis, ahora sí...
Lo que pasa es que no puedo decir con sinceridad que todavía soy una adolescente por dentro, porque no, ya tengo veintidos ahí también. Estoy bien con mi vida, ese no es el asunto. Pero un año, un añito más de estupidez absoluta no me habría hecho mal. Entonces de repente es una weá estar como viviendo atrasadamente cosas que no viví cuando era, pero mierda, ¿alguien tiene una mejor solución? Para que no quede todo en puros "y si", para tachar unos cuantos de la lista.
Igual es súper teenager mi reflexión. Capaz que en cinco años me recuerde como era hoy y piense "no tenías idea, no tenías ni puta idea de qué estabas hablando". Cada año va a ser más brígido esto? Puede ser. Cuando me muera le voy a preguntar a Antínoo y a Oscar Wilde.
No sé si será por el asunto de cumplir años o sólo coincidencia, pero ver The runaways ayer me puso como nostálgica. De repente me da esto, una especie de añoranza por la adolescencia que siempre quise y no tuve, la que tuve queriéndola, la que tuve sin querer y la que aún quiero tener. No me quejo. Mentira. Me quejo porque hay cosas que viví y que ojalá no hubiera vivido, ojalá, porque hubieran dejado espacio para otras que ahora ya nunca van a poder ser. Y otras que deberían haber durado más. Debería cumplir 17 otra vez.
Lo que pasa es que lo-que-pasa-es-que es mi frase cliché, y que cuando escribo siempre termino llegando al mismo tonito entre intelectualoide y cantor que, parece, es el tonito de la voz que tengo adentro. Del ruiseñor ese. Fin del paréntesis, ahora sí...
Lo que pasa es que no puedo decir con sinceridad que todavía soy una adolescente por dentro, porque no, ya tengo veintidos ahí también. Estoy bien con mi vida, ese no es el asunto. Pero un año, un añito más de estupidez absoluta no me habría hecho mal. Entonces de repente es una weá estar como viviendo atrasadamente cosas que no viví cuando era, pero mierda, ¿alguien tiene una mejor solución? Para que no quede todo en puros "y si", para tachar unos cuantos de la lista.
Igual es súper teenager mi reflexión. Capaz que en cinco años me recuerde como era hoy y piense "no tenías idea, no tenías ni puta idea de qué estabas hablando". Cada año va a ser más brígido esto? Puede ser. Cuando me muera le voy a preguntar a Antínoo y a Oscar Wilde.
miércoles 28 de julio de 2010
lunes 26 de julio de 2010
Lo encontré escrito sin puntuación en un cuaderno que voy a botar
Quiero pararme y tocar el piano aunque no lo sé tocar, porque no hay volada que valga más que el impulso, me volvería loca tratar de tocar y sentir esas teclas porque tal vez algo me llene y me salga una canción y si no no importa porque es un piano tan feúcho y lindo que sólo tocarlo de tacto nio de play me encantaría y me haría sonreír grande con dientes de piano o de Cheshire cat.
Esto es
un arrebato,
una cosa que pensé
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
